BIG DATA

BIG DATA

Este concepto hace referencia a la acumulación masiva de datos. Otras denominaciones son datos masivos o datos a gran escala. En la literatura escrita en lengua hispana con frecuencia se utiliza el término en inglés Big data, como aparece en el ensayo de Viktor Schönberger Big data: La revolución de los datos masivos.

La disciplina dedicada a los datos masivos se enmarca en el sector de las tecnologías de la información y la comunicación. Esta disciplina se ocupa de todas las actividades relacionadas con los sistemas que manipulan grandes conjunto de datos. Las dificultades más habituales vinculadas a la gestión de estas cantidades de datos se centran en la captura, el almacenamiento, búsqueda, compartición, análisis, y visualización. La tendencia a manipular ingentes cantidades de datos se debe a la necesidad en muchos casos de incluir los datos relacionados del análisis en un gran conjunto de datos, como los análisis de negocio, los datos de enfermedades infecciosas o la lucha contra el crimen organizado.

El límite superior de procesamiento se ha ido desplazando a lo largo de los años. De esta forma, los límites fijados en 2008 rondaban el orden de petabytes a zettabytes  de datos. Los científicos con cierta regularidad encuentran limitaciones debido a la gran cantidad de datos en ciertas áreas, tales como la metereologia, la genómica, la conectomica , las complejas simulaciones de procesos físicos y las investigaciones relacionadas con los procesos biológicos y ambientales, Las limitaciones también afectan a los motores de búsqueda en internet a los sistemas finanzas  y a la informática de negocios.

           

EL INTERNET DE LAS COSAS

El Internet de las cosas está de moda, es un término que está siendo muy utilizado en el entorno del mundo de la tecnología, pero lo cierto es que no todo el mundo conoce a qué se refiere en realidad ese término.

Básicamente, se trata de que todas las cosas del mundo estén conectadas a Internet. Hoy en día tenemos smartphones, tablet, ordenadores portátiles, dispositivos multimedia en el salón, e incluso las propias televisiones que se conectan a Internet. A esto habría que añadir las videoconsolas, e incluso los coches. Sin embargo, eso no es nada en realidad si pensamos en la gran cantidad de cosas que hay en el mundo. No solo los dispositivos electrónicos pueden conectarse a Internet.

El Internet de las cosas va mucho más allá. Algunos ejemplos de cosas conectadas a la red que podrían considerarse como parte de ese Internet de las cosas serían los electrodomésticos que están conectados. Ya existen frigoríficos, hornos y lavadoras que pueden ser controladas desde un smartphone gracias a la conexión a Internet con la que cuentan. Ese es solo el primer paso de lo que está por llegar. Tanto a nivel doméstico como a nivel profesional, el Internet de las cosas podría cambiar el mundo tal y como lo conocemos hoy.

 Especialistas analizan para Infobae lo bueno y lo malo de un mundo en el que la heladera dialogará con el horno y los automóviles pasarán a buscar a sus dueños. Según los fabricantes, falta muy poco.

El concepto de la Internet de las Cosas (Internet of Things, IoT) tiene ya quince años. Sin embargo, no es un término conocido por el gran público que usa tecnología en la vida cotidiana: desde computadoras hasta termostatos, desde aplicaciones hasta wifi, desde teléfonos inteligentes hasta automóviles. Pero este año la feria anual de novedades tecnológicas

 YO CUANTIFICABLE

El Ser cuantificado  es un movimiento para incorporar la tecnología en la adquisición de datos sobre aspectos de la vida diaria de una persona en términos de insumos (por ejemplo, alimentos que se consumen, la calidad del aire del entorno), los estados (por ejemplo, el estado de ánimo, la excitación, los niveles de oxígeno en la sangre), y rendimiento ( mentales y físicas). Esta auto-monitoreo y auto-detección, que combina sensores portátiles (EEG , ECG , video, etc.) y la informática portátil , también se conoce como lifelogging .

Se llama yo cuantificado al fenómeno –o movimiento– de monitorización del propio cuerpo o comportamiento recogiendo series de datos cuantitativos. A menudo se hace con el fin de mejorar la salud, cambiar el estilo de vida o aumentar la productividad personal. Por ejemplo, monitorizar la dieta con el fin de identificar cuáles son los alimentos que producen ciertos síntomas que la persona padece. O contar el tiempo que pasamos en cada web que visitamos para saber qué páginas son sumideros de productividad.

Otros nombres para el uso de los datos de auto-seguimiento para mejorar el funcionamiento diario [4] son “auto-tracking”, “auto-análisis”, ” cuerpo piratería “,” auto-cuantificación “, auto- vigilancia , lifelogging , sub-supervisión y Humanístico de Inteligencia .

En resumen, sí cuantificado es el autoconocimiento a través del auto-tracking con la tecnología. Autopromoción cuantificada han permitido individuos para cuantificar la biometría que no sabía que existían, así como la recogida de datos más barato y más conveniente. Se puede realizar un seguimiento de la insulina y los niveles de cortisol, la secuencia de ADN, y ver lo que las células microbianas que habitan su cuerpo.

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